El desarrollo y masificación de nuevas herramientas tecnológicas de comunicación no sólo ha impactado a quienes son usuarios de Internet. También ha llamado la atención de la prensa, y por ello, no son pocos los medios que las están incorporando a sus canales de difusión tradicionales.Es el caso de Twitter, este servicio de microblogging que está siendo integrado a gran velocidad por distintos medios de comunicación para potenciar su entrega informativa. Aunque en el caso chileno no todos lo están aprovechando como uno esperaría.
Si se le mira como un instrumento para difundir noticias, acontecimientos en “tiempo real” o actualizaciones informativas, sin duda que Twitter muestra todo su potencial. Se transforma así en un nuevo canal para llegar de manera directa e instantánea a un gigantesco universo de lectores, sin importar el lugar donde estén.
Ahora, si miramos a Twitter como una herramienta comercial para los medios, aquí el panorama es hoy más difuso. Como lo señalaba anteriormente, Twitter posee la gran virtud de su “poder expansivo”. Sin embargo, ese potencial es hasta el momento cuantitativo y no cualitativo. Es decir, a través de esta herramienta es posible llegar con un mensaje editorial o comercial a miles de personas, pero en el fondo no podemos saber con certeza a quién llegamos. Entonces, cualquier estrategia publicitaria que un medio quiera realizar con su audiencia de 140 caracteres y que esté basada, por ejemplo, en el perfil de este grupo de lectores, considerando datos como edad, ocupación, ubicación, etc., se vuelve casi imposible de implementar, por lo menos empleando métodos automáticos de identificación de perfiles.
En un contexto comercial donde la publicidad online se ha vuelto cada vez más enfocada a targets específicos, el desafío respecto de Twitter es determinar si puede convertirse en una atractiva herramienta de MKT no sólo masiva sino también dirigida.


