El 2009 fue un año complejo para el sector tecnológico. La crisis financiera mundial no solamente se tradujo en disminución de las ventas, menores inversiones TI en las compañías, quiebras de empresas o despidos y cierres de plantas. También fue un periodo de incertidumbre, temor y pesimismo.Ya sea a nivel corporativo o de consumidor final, una atmósfera de recelo se diseminó por el mundo, e influyendo en las decisiones de compra e inversiones de personas y organizaciones.
No obstante, este escenario tendió a mutar durante los últimos meses del año, gracias a decididas señales de recuperación en algunos mercados.
Y ahora llega el 2010 y la pregunta es ¿qué pasará?. Dar una respuesta sólida y colmada de argumentos es imposible. Lo que existe hoy son estimaciones y proyecciones de cómo debieran caminar las economías más influyentes. En este punto destacaría el matiz “sicológico” de momentos financieros como el que vivimos. Es cierto que diversos índices económicos permiten trazar líneas esperanzadoras respecto del comportamiento del sector tecnológico mundial. Sin embargo, lo que prima por estos días con mucha fuerza es un ambiente de optimismo acerca del futuro.
Distintos fabricantes, muchos de ellos activos participantes de la feria CES de Las Vegas (EEUU), comparten al inicio del 2010 una visión marcadamente positiva respecto de la recuperación de la industria tech durante este año. Volver en algunos sectores a los niveles gloriosos de momentos pasados sonaría muy ambicioso, pero sí retomar una senda de crecimiento moderado, aumento de las ventas, incremento en la producción, y principalmente, mejor predisposición de las compañías a invertir nuevamente en TI y quitarle la pausa a aquellos proyectos que quedaron suspendidos por reducción o congelamiento de los presupuestos.
Y a nivel de consumidor final, ya se observa con claridad, especialmente como ocurrió en el periodo de fiestas de fin de año, que las personas están volviendo a gastar en tecnología. Adquirir nuevos equipos o renovar otros es una tarea a la cual se le está volviendo a entregar tiempo y recursos.
Este es el escenario con que partimos el 2010. Habrá que seguir observando la evolución de un sector que, gracias a que ya forma parte crucial de la vida de las personas, luchará con energía para revivir.
